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Pescar barbos con mal tiempo, un relato didáctico

Recuerdo las palabras de nuestro amigo Karim Kharkhour en una conocida revista de pesca, que decían algo así sobre pescar barbos con mal tiempo:

“Con mucho viento, donde unos salen huyendo, yo me froto las manos”.

Y con esas palabras en la cabeza, con un aire del carajo, oleaje que el embalse parecía una playa con sus olas y todo, y con una buena chupa para el agua, cogí la caña y empecé a andar por la orilla. El paisaje era espectacular, jamás había visto así aquella zona donde lo habitual es pasar un calor insoportable. El agua estaba oscura, no turbia, oscura, como en sombras, pues el sol apenas penetraba a través de unas nubes perfecta y desesperante-mente bien reflejadas.

¿Cómo narices iba a localizar los barbos sin poder verlos? ¿Y cómo en el supuesto de verlos, voy a poder lanzar?

Observación, para pescar barbos con mal tiempo

Busqué una piedra elevada y me senté. Conseguí ver algunas carpas saltar al escuchar sus clásicos chapoteos, e incluso pude ver algún barbo con una rápida pero perfecta e insonora tomada, sacando y por orden cabeza, cuerpo y aleta caudal y marchándose para nunca volver.

De repente un “chup, chup”… Los barbos chupeteaban en los caños que salían fuera del agua, pues se habían acumulado restos orgánicos en estas estructuras, algo que parece que no solo los barbos estaban aprovechando y carpas y multitud de bichos también merodeaban las espumas.

– Fácil, sencillo y para toda la familia. – Pensé entre risillas malévolas. Coloqué una imitación que llamo cariñosamente “El hormigón armado”, que no es ni más ni menos que una hormiga de ala enorme, que pesa bastante y que produce mucho ruido al caer ;). Consideré que sería interesante intensificar el “pop” del bicho de foam al caer en el agua, dado el panorama climatológico.

Acercamiento

Ya tenía la mosca, ahora… A ver como demonios se la pongo a un palmo de la boca, que la oiga, la vea, y diga que es comida y no salga como un obús hacia el fondo. La cosa pintaba complicado, por suerte me encuentro en una zona de playa con arena muy fina y casi sin piedras de modo que ese será el camino que seguiré, podré acercarme mucho gracias al oleaje y al viento, y hacer un lanzamiento certero a la primera.

Y así fue, busque tener el viento en mi espalda para estirar bien la línea e intenté acercarme todo lo que pude. He de decir que tardé un buen rato en llegar a donde estaba, leer la situación y aproximarme a el, pero el barbo se comportó como un señor y se mantuvo comiendo en la zona abalanzándose literalmente contra la mosca en cuanto cayó al agua. En serio, pensé que había estado mirándome esperando a que le echara la mosca jajaja, espectacular.

Conclusión

Imagen no disponible de la liberación de un barbo (pez) tras su captura

De modo que cuando salgáis a pescar y haga mal tiempo, no desesperéis, usad el coco y venceréis!! Encontrad aquello que sea positivo y explotadlo. Recordad que el aire siempre puede soplar a tu favor, y nuestras cañas son capaces de hacer volar la línea con relativa eficacia si dominas los vientos.


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