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Acechando en la cuenca del Lozoya

Un bonito día de primavera, un bonito equipo de pesca y un río, el Lozoya, que recorrí aquella mañana para hacer el repaso a la situación de principios de temporada. Empecé por el embalse del Atazar, agua cristalina y escasa actividad, con algo más de movimiento en las zonas encañonadas, seguí subiendo hasta situarme en la cola en busca de las primeras carpas gordas, pero cuando llegué allí estaba totalmente inundado, desbordado, el agua se metía en el bosque de pinos y se hacía complicado cualquier tipo de lance a mosca.

Los barbos se movían en el centro de la recula hacía el río buscando colocarse para el remonte, cientos, si no miles de ellos formaban filas que se extendían hasta la desembocadura, demasiado lejos para lanzar y lidiar con matorral y pino. Empecé a andar por la orilla en busca de alguna zona en que poder acecharlos y cuando ya me volvía infructuoso vi una hermosa carpa comiendo muy pegada a la orilla, algo profunda, pero muy accesible. La mosca cayó donde tenía que caer y la carpa la comió franca, todo un alivio teniendo en cuenta que fue el único pez que tuve a tiro.

Acechando en la cuenca baja del río Lozoya

Acechando en la cuenca del Lozoya

Tras liberar la carpa, seguí subiendo por la presa del Villar, esta estaba llena de pequeños barbos hociqueando en la superficie muy pegados al muro, pero demasiado pequeños como para merecer la pena, de modo que continué hasta el embalse de Puentes Viejas.

Pude ver grupos de barbos moviéndose a medias aguas en zonas de bastante profundidad, casi todo hembras y algún que otro macho que aparecía ya marcado. Me acerqué a la orilla con cuidado y dejé caer la ninfa donde supuse que volverían a pasar los barbos. Pequeños movimientos imitando saltitos y una elevación hasta la superficie de la ninfa propiciaron el ataque de el precioso barbo común que encabeza esta entrada.

El resultado del reconocimiento estaba claro, la primavera había llegado y los peces estaban perfectamente activos y dispuestos a ofrecernos grandes batallas, sin embargo habría que buscar zonas más accesibles para pescar con tanta agua.

Buena pesca!


Quieres saber más sobre el río Lozoya. Ver río Lozoya en Wikipedia.

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Una respuesta a “Acechando en la cuenca baja del Lozoya”

  1. […] otro día os contaba la historia de la jornada de pesca de reconocimiento que hice esta primavera, coincidiendo con la adquisición de bastante equipo de pesca a los amigos de The Fly Center, que […]

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