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Peleando un barbo en Valdecañas

Han pasado muchos meses ya y mi andadura por tierras chilenas ha tocado su fin. Atrás quedan maravillosos paisajes, ríos de ensueño, majestuosos lagos e imponentes montañas que han forjado la mayor de mis aventuras, grandes personas y buenos amigos y compañeros permanecerán en mi corazón por mucho tiempo, espero poder reencontrarme con ellos muy pronto. Desde aquí, doy las gracias a todas las personas que me han ayudado tanto durante los duros meses en la Patagonia.

Y de los claros ríos patagonicos, a nuestras ahora exuberantes aguas extremeñas, donde este fin de semana me he reencontrado con mis tan añorados barbos, y es que no puedo estar quieto, aquí o allá el caso es echar la caña, descubrir nuevas formas de entender y practicar la pesca a mosca y por supuesto, promover y ayudar en la conservación de nuestras aguas, especies y afición. El lugar elegido, el ya conocido embalse de Valdecañas, para mis seguidores del otro lado del charco señalar que es una represa situada en la región de Extremadura, sobre el curso del río Tajo.

Cobrando un barbo en Valdecañas

La previsión meteorológica pronosticaba nubes y claros con lloviznas y tormenta… En cambio un sol arrasador calentaba que daba gusto desde las 8 de la mañana, ni una nube en el horizonte y un poquito de aire que rizaba la superficie del agua, condiciones a priori buenas para tentar a los barbos (un aplauso para nuestro servicio de meteorología). Sin embargo estos se han mostrado reacios a tomar las moscas y a pesar de su marcada actividad tuve que aplicarme para clavar 4 de ellos.

La gran mayoría se movían rápido, se los veía arremeter contra la orilla, patrullando en solitario o en pequeños bancos de hasta 3 ó 4 peces, no se a ciencia cierta que estaban comiendo, pero podrían estar atacando alevines de carpa. No obstante nada en mi caja de moscas parecía asemejarse a lo que andaban comiendo.

Barbo en el embalse de Valdecañas

Finalmente conseguí clavarlos con imitaciones de pequeños quironómidos, pues observé que algunos andaban hociqueando el fango, pero no fue sencillo, ni tan siquiera las carpas que o bien se reunían en grupos a chupetear la superficie o bien se dedicaban a hurgar el fango levantando nuves de lodo atendían a mis moscas por muy cerca de los morros que se las pasara.

Un día complicado en el que hubo que poner mucha paciencia y precisión en las presentaciones para lograr salvar el bolo, pero al fin y al cabo, por eso me gustan los barbos, porque es una pesca de todo, menos fácil.

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6 respuestas a “De vuelta a las andadas, Barbos en Valdecañas”

  1. Alvaroblack dice:

    Enhorabuena por las capturas y esperando tus nuevas entradasbarbiles.
    Saludos

  2. El Barbo dice:

    Gracias Alvaro!

    Mañana al Vellón a por carpones. ¿Alguien se apunta?

  3. Javier dice:

    Bienvenido chaval, me alegra que todo haya ido bien

    Este sábado que viene, si todo va bien, me acercaré a San Juan. Si vas por allí nos vemos

  4. El Barbo dice:

    Hola Javi, gracias campeón.

    Este sábado 11 es posible que viaje a Extremadura a solucionar algunos papeleos familiares, de todas formas estamos en contacto, no tardaré en ir al San Juan.

    Saludos!

  5. esverti dice:

    Buenas noches, me alegro de volver a leer vuestros lances, por motivos varios no he podido seguir vuestras aventuras. Ahora ya con tiempo me alegro mucho poder leer con calma y atención los bonitos relatos.

    Un fuerte abrazo.

    Jesús Campos

  6. El Barbo dice:

    Hola Jesús! Me alegra volver a leerte, si tienes rato pásate a echar un vistazo alguno de los artículos de Patagonia, aunque no son los únicos, poco a poco iré colgando más aventuras que me sucedieron allí.

    Un abrazo!

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