El-Barbo.es

barbo-campillo

7:00 AM – Lugar: Laguna del Campillo

Ya estoy de nuevo a pie del embalse con mi caña preparada, aun hace frío y el movimiento es mínimo. La superficie del lago refleja como un espejo el cielo y dibuja en el agua la sombra de los arboles de las orillas. Que sensación, que paz… Nada me hacía pensar que tendría una mañana muy movidita en la que mis mejores dotes como lanzador tendrían mucho que ver en el resultado final de la jornada.

Poco a poco empieza a calentarse el agua, los primeros en hacer su aparición son los barbos que se mueven despacio por debajo de la superficie. El primero de ellos aparece justo delante mio, a poco más de 5 metros, nada decidido hacia algún sitio pero en un abrir y cerrar de ojos algo cae al agua, se gira repentinamente y engulle rápidamente un escarabajo de foam que, que casualidad, era mio y estaba atado al final de mi línea. Siiiii! Cachete suave y carrerón hacia el fondo, y como no, vuelta atrás y enganchón en las junqueras.

Yo ya me lo tomo a risa, aunque no hubiera sido la primera ni la última vez que me hechara a llorar. Si hay un lugar complicado para sacar un pez del agua una vez clavado, ese es la Laguna del Campillo. En fín, como en otras ocasiones; bajo nuevo, escarabajo nuevo y a seguir pateando.

– Ja!… Mira donde está el canalla. – Pienso al observar unos juncos que se mueven temblorosos, y según digo esto, lanzo mi escarabajo que cae justo en unas ramitas, el enganchón estaba asegurado, saco la línea con cuidado y al levantar la caña se clava el anzuelo en las junqueras. Consigo sacar el aparejo sin perder la mosca, vuelvo a lanzar y… Otra vez en los junquitos de al lado. – Mierda! – Lo saco, lo vuelvo a lanzar y… – ¿Y el barbo, donde está?

barbo-campilloPensando aun en la mala suerte con los lances, encuentro otro barbo patrullando. Esta vez la puntería no me falla, y según cae el bicho lo toma sin remilgos. Vuelvo a clavar suave y el pez sale directito para el fondo. – Ya no te escapas. – Y así fué.

A partir de este momento la mañana cambia radicalmente, los barbos desaparecen literalmente y desalojan las orillas para que las carpas las abarroten por decenas. Todas juntas ociqueando los juncos y chupeteando en busca de pequeñas ninfas. Ni caso a los bichos, ni caso a los quironómidos, ni caso a las migas de pan y ni caso a las efectivísimas semillitas blancas en forma de paracaídas. ¿Pero que ocurre? Así es la pesca, pero a demás vamos a añadir que la posición de las carpas era de cara a la orilla y con la cabeza entre los juncos. ¿Como diablos pretenden que meta la mosca ahí dentro?

carpa-campillo1Lance tras lance voy espantando a todas las carpas mientras avanzo, no hay manera de posar un minimosquito de trucha cerca de los morros, siempre engancho junco, siempre. Los nervios empiezan a apoderarse de mi, cientos de carpas a lo largo de la orilla y yo sin poder si quiera colocar la mosca donde quiero. En una pequeña recula observo a una delgada y solitaria carpa que come en superficie pero a unos centimetros de la orilla, sin llegar a meter la cabeza en los juncos, sin embargo me encontraba frente a una barrera de vegetal que me impedía hacer un lanzamiento directo. Saco linea, a modo jirafa me estiro hasta perder casi el equilibrio, solo tengo una oportunidad de lanzar y colocar la mosca en su sitio, un solo falso lance hacia atrás y otro para proyectar la línea hasta la boca de la carpa… – Vamos Raúl! ¿Te vas a acojonar con esto? – Lanzo hacia atrás, sigo con la mirada mi hormiguita y según se estira hacia atrás, proyecto hacia delante con un movimiento suave. – Como una danza… – Solo la voz de Mel se escucha en esas situaciones jejeje. El mordisco no se hace esperar, otro cachetito y ya puedo respirar tranquilo, la carpa está en el bote.

La mañana concluyó con más de una docena de moscas perdidas, muchísimas ocasiones perdidas y muchas lecciones aprendidas. Así es la pesca, y el sabor agridulce de esta jornada no hace sino incrementar las ganas de volver a la laguna y enfrentarme de nuevo a las junqueras.

Entradas relacionadas con Sin categoría

11 respuestas a “Barbos y carpas, mañana de”

  1. Jose dice:

    Seguro que lo mejor de la jornada son los conocimientos que has adquirido en esta salida.
    Posteriormente te servirán para jugar con ventaja frente a los peces de ese lugar.
    Estupendo relato Raúl.

  2. Esa laguna en la que pescas tiene que ser una pasada. Se ve que le tienes cogido el puntillo, así que a disfrutar que estamos en un momento fantástico para los ciprínidos.

    Muy buen relato y estupendas las fotos.
    Un saludo

  3. Como dice Jose, esas jornadas DURAS son de las que más se aprende. Estás ahí, al pie del cañón.
    un saludo

  4. Leo Kutú dice:

    Hno. de los anzuelos, Raúl:
    Mejor así,…el día que la pesca sea como meter la mano en una bolsa de pan,…se acabó lo cautivante de pescar.
    Un abrazo enorme querido Raúl, y…
    Un afectuoso sapukay.-

  5. Barbux dice:

    Es que sigues siendo el mejor. ¿no te seria interesante un pato?
    Mis felicitaciones por las capturas y el relato.
    Animo y a seguir contandonos tus aventuras.
    Espero verte pronto, un saludo

  6. Jaime77 dice:

    La verdad que es una laguna muy imprevisible, este miercoles voy a acercarme por allí, si vais alguno decírmelo y nos damos unos cañazos. Un saludo.

  7. El Barbo dice:

    Vaya Jaime, he estado fuera y no he visto hasta ahora tu comentario. Lástima, otro día nos vemos allí.

    Un saludo.

  8. El Barbo dice:

    Jose, Leo, Barbux, Luis, gracias a todos.

  9. El Barbo dice:

    A Miguel también, que se me olvidaba.

  10. jorge dice:

    ola tengo 10 años y me gusta mucho la pesca, quisiera saber donde pudiera pescar barbos o carpas en madrid

  11. El Barbo dice:

    Hola Jorge.

    Mira para pescar barbos y carpas en Madrid puedes acercarte a casi cualquier embalse de la comunidad, pero de todos ellos quizás los mejores sean el embalse de San Juan, Rio sequillo y Pinilla. Para pescarlos grandes, mejor el Atazar.

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *