Para los que hayan leído con atención la primera entrega de la guía de carpas a mosca, voy a profundizar algo más en algunas cositas de las que hable y que esta mañana me han preguntado. ¿Como pescar esas resabiadas carpas de parques urbanos, que se ceban al pan y pasan olímpicamente de mi mosca?
Para contestar a esta pregunta, nada mejor que pasar una tarde entre carpas y pan, el lugar que he elegido ha sido el parque Juan Carlos I de Madrid, junto al IFEMA, por ser un lugar accesible y con carpas activas acostumbradas al pan.
La situación cuando he llegado era bastante desalentadora, hacía frío, no se veía el sol, el agua estaba helada y no se veía nada de movimiento. Los malos pensamientos se difuminan bastante cuando en la orilla de en frente veo a unos chicos sacando un par de carpas. “Bueno, al menos están despiertas”.
Lo primero es echar pan al agua, mucho pan, hay que llamar la atención, y aquí es donde casi todos cometemos el mismo primer error. En estos parques, donde las carpas comen pan habitualmente, lo hacen porque la gente se lo hecha a los patos, por lo tanto no es extraño pensar que puedan tener asociado el pan a los patos y con el alboroto que estos producen cuando lo comen. Si cuando echamos pan, lo primero que hacemos es varear la caña para espantar a los patos, estamos evitando que las anatidas llamen la atención de las carpas con sus locura… Para las carpas esos alborotos, peleas, graznidos y demás no son sino la corneta que anuncia la hora de comer.
Yo suelo comprar 3 ó 4 barras de pan y suelo tener para pescar bastante tiempo, y solo es necesario llamar la atención una vez, luego las carpas se mantendrán cerca de la zona caliente y se acercarán a todo lo que caiga, aun que no echemos tanto.
Ya tenemos el pan en el agua?
- Bien
Ya vemos a las carpas chupetearlo o las vemos pasar por debajo?
- Bien
Ahora, que hago para que cojan mi imitación de miga de pan?
Lo más dificil ya lo tenemos hecho, no en todos los lagos artificiales podremos hacer subir a las carpas, así que si las tienes a tus pies, lo más dificil ya ha pasado. Hablemos de la imitación de miga de pan:
“Un anzuelo recubierto de lana”
Bueno, podría valer, pero las carpas ignoran sistemáticamente nuestra imitación… ¿Por qué? La respuesta es sencilla, se ve a la legua que no es pan, jajaja. La imitación de pan ideal es una pequeña bolita de lana montada en un anzuelo curvo del #12.
Esta imitación es fantástica, no pesa, posa con cuidado y no hace desconfiar a las carpas. Montala en lana, ciervo, foam… como quieras, pero que sea pequeñita.
Pero las carpas pueden rechazarte también esta imitación, no te creas que te la van a cojer sin remilgos. Para empezar, olvidemonos de que estamos en el parque de al lado de casa, imaginate que estamos buscando truchas en aguas transparentes, escondete y evita al máximo que te vean, aunque estén acostumbradas a ver gente, así será más sencillo engañarlas.
El último condicionante para que las carpas tomen tu imitación de miga de pan sin dudarlo, es hacer una posada suave por delante de ellas, como a unos 30 ó 40 cm. Hay que lanzar bien, no dar golpes con la línea en el agua y sacarla del agua haciendo el menor ruido posible.
Por lo demás. deja que se hunda despacito y si no la toman, da un suave y prolongado tirón para levantar la imitación del fondo y hacer que la vean. Acto seguido deja que vuelva a caer al fondo.
El cachete debe ser muy suave, se clavarán solas. Si tiras demasiado fuerte probablemente le saques la mosca de la boca o partas el terminal.
Ale, a pescar!





